LOS NIÑOS ABANDONADOS EN FRANCIA:

Desde el principio de la historia de Francia, desde los siglos V y VI, encontramos antecedentes de niños abandonados, como herencia de las costumbres del Imperio Romano.

La formación del feudalismo y la nobleza, en el principio de la era Medieval, determinó que los señores poseedores de tierras tuvieran lo que se llamó el "Droit d'epave" (derecho adquirido sobre las cosas deshechadas y encontradas), por lo cual los señores feudales tenían un derecho de posesión sobre los niños encontrados, los cuales adquirían en calidad de siervos. Este derecho se extendía sobre los bienes de los bastardos, o también sobre los bienes de aquellos que morían sin herederos en su sucesión. A su vez, esto implicaba la obligación de estos señores, por reglamentaciones de la Haute Justice, a hacerse cargo económicamente de la manutención de estos niños abandonados. Como ellos no podían hacerse materialmente cargo de todos los niños abandonados, delegaban la tarea en órdenes religiosas. Es decir que la asistencia de los enfants trouvés era una tarea llevada a cabo por el clero y financiada, en parte, por la justicia señorial.

 

 

En Paris, tradicionalmente, los niños abandonados fueron siempre recogidos en el Hôtel Dieu, hospital que atendía enfermos y recibía peregrinos, leprosos y necesitados. Fue uno de los primeros sistemas de Asistencia Pública de Europa. El primer Hôtel Dieu fue fundado al costado de la Catedral en el siglo VII. Luego fue transferido sobre el Petit Point del río Sena. Esta institución dependía directamente del Obispado. Hubo otros Hôtel Dieu en Nantes, Marseille, Lyon, Caen, y Angers.

 

 

 

 

SIGLO XIII: LA ORDEN DE LOS HOSPITALARIOS DEL ESPIRITU SANTO

(L'ORDRE DES HOSPITALIERS DU SAINT-ESPRIT)

Guy de Montpellier, Señor de Montpellier, en la región de Languedoc-Roussillon, en lo que hoy es el departamento de Hérault, funda cerca de 1180 la Orden de los Hospitalarios del Espíritu Santo, con el fin de recibir y asistir a los niños abandonados, los pobres y los enfermos. Este hospital será destruído en 1562 por los calvinistas durante las Guerras de Religión.

Guy de Montpellier había recibido su educación entre los templarios. Reconocida la Orden por una bula del Papa Inocencio III en 1198, adoptan la Regla de San Agustín. El encabezado de la Regla es un pasaje del Evangelio de San Mateo: "Yo tenía hambre, y ustedes me dieron de comer, tenía sed y me dieron de beber, necesitaba asilo y me habéis recibido...en verdad os digo, que lo que han hecho con el más pequeño y más necesitado de vuestros hermanos, es a mí a quien me lo han hecho". El principio de la Orden es difundir y ejercitar el ideal de la caridad cristiana. Los niños serían mantenidos y cuidados hasta su adolescencia.

La Orden tenía jerarquías, empezando por el Gran Maestro, un Vicario General, Inspectores Generales, Procuradores, Capitulares, Comandantes, Rectores, Priores, Camareros y Celadores. Uno de los Grandes Maestros fue Jacques 1er, rey de Aragon y Señor de Montpellier, bisnieto de Guy.

 

En 1203 el Duque de Bourgogne construye un hospital de la orden en Dijon. En 1204 el Papa construye un hospital de Saint Esprit en Roma. A fin del siglo XIII hay más de 100 filiales de la Orden entre Francia, Italia, Bélgica, Suiza, Alemania, Polonia, Inglaterra, Irlanda, España y otros países europeos. Tuvieron una rama militar disuelta en 1459. La Orden aún existe, en su rama femenina en Francia, fusionada con Las Hijas del Espíritu Santo.

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En 1363 fue creado en Paris el Hôpital du Saint-Esprit-en-Grève, para atender los niños abandonados.

L’Hôpital des Enfants-Rouges, en 1531, recibía a los niños cuyos padres estaban hospitalizados en el Hôtel Dieu. Se llamaba así porque vestían de rojo a los niños hospedados.

En 1545, l’Hôpital de la Trinité atiende a los niños cuyos padres estaban en prisión u hospitalizados.

En 1579, un decreto del Parlamento de Paris establece la obligación de los curas de socorrer a los niños abandonados dentro de la jurisdicción de sus parroquias, a falta de padres presentes o señor de las tierras.

 

Declaración obligatoria de los embarazos:

Por un Edicto del rey Henri II, en febrero de 1556, todas las mujeres solteras o viudas deberán hacer una declaración oficial de sus embarazos, bajo severas penas en caso de no cumplirse.

"Toda mujer que se encuentre igualmente sorprendida y convicta de haber guardado u ocultado tanto un embarazo como un nacimiento, sin haber declarado ni el uno ni el otro, y habiéndose presentado del uno o el otro suficiente testimonio, igual que de la vida o muerte de su hijo al salir de su vientre, y después de haberse encontrado el infante, tanto privado del Santo Sacramento del Bautismo como de la sepultura pública acostumbrada, sea tal mujer tenida y reputada de haber dado homicidio a su infante, y por reparación, sea castigada con la pena de muerte como su último suplicio."

Esta disposición estaba claramente dirigida a sancionar el aborto. Pero también los abandonos que pudieran resultar en la muerte de los niños. Por supuesto que este tipo de medidas no hizo más que fomentar el aumento de niños expuestos en las calles y en los umbrales de las iglesias

Se pueden encontrar estas "déclarations de grossesses" en la serie B de los Archivos Departamentales franceses. Aunque sin ser castigada ya con la pena de muerte, esta práctica se extendió hasta aproximadamente 1830. También hay a veces declaraciones del nombre del cómplice, o sea del padre de la criatura, pese a que no era obligación legal denunciarlo.

 

Hasta el siglo XVII no existió una real contención del problema de los abandonados en suficientes lugares específicos. Ellos compartían estos hospicios con los enfermos, los pobres sin asilo y otros seres en condición miserable.

Saint Vincent de Paul

Vincent De Paul, nacido en Pouy, Landes, en la región de Aquitaine, organizó y unificó la asistencia a los niños abandonados fundando la Compagnie des Filles de la Charité en 1633. La Orden de Les Filles de la Charité fue llamada posteriormente la Orden de Sœurs de Saint Vincent de Paul. Fue la primer orden en conseguir que las monjas no estuvieran enclaustradas.

Merced a la persuasión de Vincent de Paul y de su colaboradora principal, la hermana Louise de Marillac, lograron convencer a las Damas de Caridad de Paris para financiar la apertura de una institución dedicada a socorrer a los enfants trouvés. En 1638 inauguran la Maison de la Couche (Maternidad), situada cerca de la puerta principal de la Catedral de Nôtre-Dame. Por entonces, el número de niños abandonados no era mayor de 300 ó 400 por año, cifra que crecería dramáticamente en los próximos siglos. En 1670, 10 años después de la muerte de Saint Vincent, la Maison de la Couche sería anexada al Hospital General de Paris, llamándose Hôpital des Enfants Trouvés.

 

El 14 de Abril de 1706 el Arzobispo de Paris constata personalmente el estado desastroso de la Maison de la Couche. Informa que hay falta de espacio y de aire, y que esa noche, 14 niños fueron depositados en 4 camas. La tasa de mortalidad que el Arzobispo informa después de su visita es altísima: solamente un 10% de los niños llegan a cumplir los 5 años de edad.

UN INFORME FUERTE Y CONMOVEDOR:

He aquí un valiosísimo documento histórico, un informe de Monsieur Arrault, Director del Hospital de los Enfants Trouvés, del año 1746, publicado por Le Mercure de France en 1746 y tomado de los Archivos de la Asistencia Pública de Paris, (cote b 829 16):

 

 

 

 

 

 

 

"En todos los tiempos los niños expuestos han merecido la atención de los Señores Magistrados;
el Parlamento ha emitido diferentes edictos para proveer a la asistencia de los niños abandonados; su alimento y su educación, eran, para la ciudad de Paris, como para todo el Reino, una de las cargas de la Alta Justicia de los Señores. El Parlamento, siempre atento al orden público, ha extendido su vigilancia a la subsistencia de los niños expuestos, y esta Augusta Compañía ha hecho muchos Reglamentos al respecto: pero no obstante todas esas sabias precauciones, faltaba un lugar de retiro para los niños expuestos, y el establecimiento de un sitio para recibirlos no fue hace mucho creado: se debió a los caritativos cuidados de Saint Vincent de Paul Instructor de la Congregación de San Lázaro. El fue sensible como Hombre Cristiano y como Buen Ciudadano, por el abandono de los niños expuestos donde el alma está en gran peligro por la falta de Bautismo, y la vida, por el abandono de sus padres y madres, o inhumanos, o en la imposibilidad de alimentarlos, y de criarlos. La pérdida de estos Jóvenes Súbditos, para la Religión y para el Estado, tocó el corazón de Saint Vincent, tan dispuesto a las obras de la Caridad.

La época de ese germen de l’Hôpital des Enfans-Trouvés es del año 1638: una Dama viuda y caritativa se conmovió del estado de estos niños; ella tuvo a bien encargarse de recibirlos, y los Señores Commissaires du Châtelet, después de haber hecho el Proceso Verbal del Niño Expuesto, los enviaron a la casa de esa viuda; ella vivía en Saint Landry, y su casa fue llamada la Maison de la Couche, como la hemos llamado hoy en día la Maison des Enfans-Trouvés cerca de la Iglesia de Notre-Dame.
Este primer establecimiento no duró mucho tiempo.

La carga se volvió muy fuerte para la persona que la tomó; sus sirvientas, enojadas y fatigadas por los gritos de los niños, cayeron en la práctica de un comercio escandaloso, donde la Religión y la humanidad fueron igualmente defraudadas.
Estas almas viles y mercenarias vendían estos Jóvenes Niños a los Mendigos, que se servían de ellos para excitar la caridad del público y engañarlos
. Las Nodrizas, si los niños se les morían, compraban éstos para hacerse mamar; muchas de ellas les daban una leche corrompida; en lugar de procurar la vida de estos Jóvenes Infantes, les daban la muerte por la enfermedad que les comunicaban. Si los niños se les morían, compraban estos para reemplazarlos y reponerlos a las familias, causando un gran disturbio y confusión en la sociedad. Eran también comprados para servir a operaciones mágicas; el precio de estos niños estaba fijado en 20 sueldos, y las personas capaces de este horrible comercio no estaban interesadas en darles un Bautismo a esos infantes recién nacidos; eran sacrificados para la ofensa de la Naturaleza y la ofensa de la Religión.
Estos abusos y desórdenes fueron bien conocidos por todos; la gente dejó de enviar a los niños a un hospicio tan peligroso para ellos.

En el mismo año 1638, el Hospicio fue cambiado y trasladado cerca de Saint Victor, bajo la conducción de una persona de piedad. Los fondos destinados a la subsistencia de esos niños no eran suficientes, el número de ellos era muy grande; tiraban a la suerte los que serían atendidos, y los otros serían abandonados.

En 1640, Saint Vincent de Paul convoca a una Asamblea de Damas de piedad quienes tendrán a bien tomar los cuidados de los Enfans-Trouvés. La elección a la suerte de los niños fue abolida: la vida fue conservada para todos: el REY entra dentro de estas reuniones de caridad, y SU MAJESTAD tuvo la bondad de acordar el Château de Bicêtre para alojar los niños abandonados.
Fueron trasladados al barrio de Saint Lazaire y luego en 1670 a la Nueva Notre-Dame.

(...) Los Señores Administradores de l’Hôtel-Dieu, conociendo mejor que otros los deberes de la humanidad y de la sociedad, han donado al Hôpital des Enfans-Trouvés 3 pequeñas casas pertenecientes a l’Hôtel-Dieu. Estas casas se han vuelto insuficientes por el número de Enfans-Trouvés que, después de 1739, pasaba de 3.000 por año.
Hemos tenido el dolor de ver morir a estos niños en gran número: en 1739 fueron atacados por una enfermedad contagiosa y muchos murieron después de haber agonizado varios días.
Los Administradores de l’Hôpital des Enfans-Trouvés han buscado todos los medios para remediar este mal. Han concertado con los Señores Jefes, el Señor Presidente y el Señor Procurador General una Deliberación para aumentar los salarios de las Nodrizas de Campaña, para interesarlas a venir a hacerse cargo de los Enfans-Trouvés.
Invitaron a los Señores Médicos y a los Señores Cirujanos más versados en el conocimiento de enfermedades de niños, a venir a visitar a los Enfans-Trouvés, y a examinar la causa de su mal.
Estos Señores hicieron su examen con toda la caridad y atención posibles. Todos concordaron en que la causa de la enfermedad de los Enfans-Trouvés venía de la falta de aire, y de la falta de lugar para alojarlos, durante su estadía en el hospital......

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Tours d'Abandon

"Al llegar a la reja de la entrada del hospital, mis ojos se detienen sobre una caja, un torniquete situado a la derecha de la puerta, que tiene dos aberturas: una hacia el interior y otra hacia la calle. Este torniquete representa perfectamente un buzón de cartas. Verdaderamente, una madre deposita allí a su hijo como quien deposita una carta de amor en el correo, con el matiz agregado de que la carta de amor empieza la intriga, y en este caso, el niño la descubre.

La historia del torniquete ha provocado los caprichos de la moral pública. Antes, la madre miserable o adúltera depositaba allí, de noche y misteriosamente, su recién nacido. Después, tirando de la cuerda para hacer sonar la campana y despertar a la monja de guardia, se escapaba entre las sombras con sus lágrimas y sus remordimientos. Hoy por hoy, un singular abuso ha simplificado a la fuerza el reclutamiento en el hospicio. Parece ser que en algún momento, han encontrado con frecuencia en el torniquete niños muertos, dejados antes del día en ese lugar del pasaje, sin duda para evitar los gastos del entierro o para ocultar algún crimen. Esta forma de burlar a la guillotina y a las pompas fúnebres ha desaparecido. Una hermana vela ahora, durante la noche, a la entrada del vestíbulo, y recibe los recién llegados de mano en mano; el torniquete no se abre más, y se le han enrrollado cadenas. De alguna manera, este sistema ha hecho perder el encanto del secreto..."

André Delrieu, Les Enfants Trouvés, 1831

 

El sistema de torniquetes lo implantó Saint Vincent de Paul, quien puso el primero en 1638, y su uso comenzó a ser muy difundido cerca de 1750. Se legalizaron como obligatorios en 1811. La idea era impedir que los niños fueran dejados en la calle, expuestos a epidemias, frío, y los perros callejeros. Fueron usados hasta fin del siglo XIX, y definitivamente abolidos por la ley del 27 de Junio de 1904; esta ley impuso que la entrega de niños fuera personal, aunque manteniendo el anonimato.

 

Las condiciones de la asistencia de los niños durante el Ancien Régime eran, en muchos sentidos, deplorables. Nunca se pudo disminuir de manera notable la alta tasa de mortalidad. Las nodrizas eran traídas de las provincias, de Normandie y de la Picardie. Y los niños también eran transportados desde las provincias hasta Paris, donde tenían el mejor centro asistencial. He aquí otro impresionante relato de André Delrieu, del año 1831:

 

"Pueden ustedes creer, que antes de la Revolución, el establecimiento de la capital debía atender a toda Francia, y que los niños eran traídos de cada punto del reino para conseguir en las dependencias centrales un pasaje para la vida?...Que era, lo más posible, un certificado de muerte. Un hombre, un cargador, atravesaba a pie las provincias, portando sobre su espalda una bolsa donde se alojaba una caja acolchada que podía contener tres recién nacidos. Este hombre, a través del polvo de la tierra, los charcos, el sol de los largos caminos, hospedándose en hoteluchos, caminaba apaciblemente hacia Paris. Los bebés, al fondo de la caja, aspiraban el aire por lo alto. De tanto en tanto, el hombre se detenía para tomar un descanso y darles un poco de leche a sus acompañantes. Cuando abría el cofre, casi siempre encontraba uno muerto. Sin mucha preocupación, dejaba el cadaver, y tapando el hueco que dejaba, reemprendía tranquilamente el viaje con el resto de la carga. A su llegada, le entregaban un recibo por la mercadería. El no respondía por los faltantes"...

 

LA REVOLUCION FRANCESA Y LOS ENFANTS-TROUVÉS:

Al arribo de la Revolución, todo fue transformado. Los niños se dejaron de llamar "enfants-trouvés" y pasaron a llamarse "Enfants de la Patrie". En principio se los designó como "orphelins" (huérfanos). Por Ley del 28 de Junio de 1793, pasan enteramente a cargo de la Nación en materia de educación física y moral. Como los derechos de los señores feudales fueron abolidos, el estado se haría a partir de ese momento cargo de los niños. Se observará un secreto inviolable con respecto a su origen. Un decreto consular del 25 Floréal del año VIII reglamenta el sueldo de las nodrizas. En el año X de la Revolución los Departamentos se harán cargo de los presupuestos para sostener a los niños abandonados. En el año XIII, la tutela de los pequeños quedará a cargo de Comisiones Hospitalarias.

En 1811, un decreto del 19 de Enero promulga las modificaciones más importantes al respecto.

En su artículo 1º, establece que " Para recibir a los infantes (dits trouvés) un hospicio será designado en cada distrito. Deberán instalar un torniquete (tour d'abandon) y anotar los depósitos en un registro. Los hospicios se encargarán del amoblamiento de las salas y de los gastos relativos a los niños dejados en el establecimiento. Los gastos de las nodrizas y de pensión quedarán a cargo de las comunas y del Estado. Los niños más pequeños serán asignados a nodrizas hasta los 6 años de edad".

Por esa época ya había cerca de 250 tours d'abandon en Francia y la cifra de abandonos anuales era cerca de 80.000.

 

"Vamos a hablar de poesías modernas: y es de un hospital que se trata. Jamás un edificio público ha ofrecido un aspecto más directamente opuesto a las ideas a las que su existencia remonta. Parecería que uno encuentra allí el placer del contraste, tan extendido entre nosotros, entre las cosas simples y los horrores profundos. Al entrar, ustedes buscarán lágrimas, emociones filosóficas, y el disgusto; y apenas escucharán los vagidos de los recién nacidos. y por todos lados encontrarán, alrededor de ustedes y sobre sus pasos, flores, monjas vestidas de gris, cortinas bien blancas, crucifijos, un poco de crimen, y eso es todo. Uno camina entre las filas de cunas como por una pradera; sólo que en una pradera, la tierra, esa madre natural, les rinde a las plantas huérfanas su auténtico alimento. Vemos cabezas rubias, figuras de ángeles, una sala que han nombrado poéticamente "El Pesebre de Belén", ("La Crèche"), una pequeña capilla y una sala de disección. Los edificios formaban un antiguo convento de oradores; hoy día es un hospicio de niños abandonados; hay dos siglos de diferencia entre ambos nombres. Nada de remarcable en este hospicio: parece un colegio, una fábrica, la casa del final de la cuadra, o vuestra casa paterna...."

André Delrieu, Les Enfants-Trouvés, 1831.

 

REGLAMENTACIONES DEL ABANDONO EN EL SIGLO XIX:

A partir de 1820, se establece un "período de depósito", previo al abandono definitivo, dentro del cual los padres, que pueden estar enfermos o detenidos, pueden recuperar al niño.

En 1833 la cifra de abandonos anuales había subido a 130.000.

En 1849 todos los hospitales tomarán la denominación general de "Asistencia Pública".

En 1863 se reglamenta la fórmula del depósito secreto, y se establece una ayuda en forma de pensión para las madres solteras.

En 1874 y 1877, dos leyes reglamentan la protección de los niños haciendo cargo al Prefecto de cada Departamento del Servicio de Niños Asistidos. El tendrá que vigilar periódicamente a los niños dejados en manos de nodrizas.

REGLAMENTACIONES DEL ABANDONO EN EL SIGLO XX:

La Ley más importante dictada en esta materia fue la del 27 de Junio de 1904, siendo esta ley la base la legislación hoy presente.

Esta ley deroga todas las precedentes.

1º) Declara a los niños abandonados "Pupilles de l'État". El Estado será en adelante su padre y madre. Por medio de su representante departamental, el Prefecto, el Estado se convierte en Tutor de los niños. Vigilará sul crecimiento y asistencia por medio de Consejos de Familia.

2º) Adopción: El Prefecto, en su carácter de tutor, podrá decidir la adopción y a qué familias puede ser entregado el niño. A partir de ahora, el niño puede recibir el apellido de la familia adoptante. Se establece la adopción plena (adoption plénière), que es definitiva e irrevocable.

3º) Establece el pago de un seguro para las familias indigentes.

4º) Facilita el ingreso a los hospitales.

5º) Se aumenta considerablemente la pensión de las nodrizas.

A partir de 1985, la gestión de los niños asistidos está a cargo de la Direction de l’Action Sociale de l’Enfance et de la Santé (DASES), 94-96 Quai de la Râpée, 75012 Paris, tel 01.43.47.71.37. Esta administración conserva todos los registros de menos de 100 años, heredados de la Asistencia Pública.

BUSQUEDA GENEALOGICA DE LOS ENFANTS-TROUVÉS:

Las actas de nacimiento de niños abandonados de menos de 85 años después del nacimiento, no son comunicables al público. Se cuentan 60 años después del cierre del registro, o la demora que fuera menor. El cierre del registro se producía en la mayoría de edad, o sea 25 años durante el Ancien Régime. El acceso del pupilo a su propio archivo está garantizado por la ley del 17 de Julio de 1978. De todas maneras, si uno de los padres manifestó su voluntad de "conservar el secreto de los orígenes", el secreto del archivo será entonces imprescriptible.

Las actas de nacimientos de enfants-trouvés de menos de 100 años no figuran en los archivos clásicos del estado civil. Hay que pedir al Procurador General de la República el proceso verbal del descubrimiento del niño con la fecha exacta y justificando la filiación que se pueda tener con la persona. Este documento se encuentra en el Ministerio del Interior de Francia y está emitido por la Policía o la Gendarmería.

Los archivos hospitalarios de menos de 100 años están guardados por la Direction de l’Action Sociale de l’Enfance et de la Santé (DASES), 94-96 Quai de la Râpée, 75012 Paris, tel 01.43.47.71.37.

Las archivos más antiguos se encuentran conservados en Paris, en Les Archives de la Seine (18 Boulevard Sérurier, 75019 Paris). Allí están los documentos de la administración de los niños asistidos por los Hospicios Civiles de la Seine, desde 1639 a 1917. En 1871 algunos archivos fueron destruídos por los disturbios de la Commune de Paris, pero en parte están reconstruídos.

Para los documentos antiguos de las provincias, hay que consultar los Archivos Departamentales, Serie X, que guardan los Archivos de la Asistencia Pública de 1800 a 1940.

ARCHIVOS EN LINEA: Se pueden consultar en línea los archivos de niños abandonados de la ciudad de Lyon, ciudad principal del Dpto. de Rhône, y de la región Rhône Alpes:

http://www.archives-lyon.fr/archives/sections/fr/archives_en_ligne/registres_des_enfant

Dado que los niños recibidos eran inmediatamente bautizados, es conveniente también consultar los registros parroquiales.

En general, los archivos están clasificados por orden alfabético, por índice cronológico de entrada al hospicio, o por dossiers individuales con el número de matriculación. En muchos dossiers figura el nombre de la madre, y en algunos, del padre.

He aquí un registro de los Fonds des Enfants Assistés de Paris del año 1842:

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